Star Wars: Crítica de la saga moderna

EPISODIO I: LA AMENAZA FANTASMA
Director: George Lucas
Reparto: Liam Neeson, EwanMcGregor, Natalie Portman, Jake Lloyd, Samuel L. Jackson, Ian McDiarmid, Ray Park, Anthony Daniels, Kenny Baker
Argumento: La Federación de Comercio ha bloqueado el pequeño planeta de Naboo, gobernado por la joven Reina Amidala; se trata de un plan ideado por Sith Darth Sidious, que, manteniéndose en el anonimato, dirige a los neimoidianos, que están al mando de la Federación. El Jedi Qui-Gon Jinn y su aprendiz Obi-Wan Kenobi convencen a Amidala para que vaya a Coruscant, la capital de la República y sede del Consejo Jedi, e trate de neutralizar esta amenaza. Pero, al intentar esquivar el bloqueo, la nave real resulta averiada, viéndose así obligada la tripulación a aterrizar en el desértico y remoto planeta de Tatooine…
Crítica: Dieciséis largos años esperó Lucas para proseguir con la historia que le había hecho multimillonario. Se dice que el motivo de tanto tiempo fue la necesidad del avance de los efectos especiales para contar el origen de Anakin Skywalker. Es decir, Darth Vader. Y si, la película es espectacular en sus efectos, con combates imposibles y criaturas generadas por ordenador. Pero nada de eso importa si los personajes están mal definidos o desaprovechados.
De los personajes, sólo se libra el Qui Gon Jinn de Liam Neeson, que siempre hace mejor cualquier película en la que participa, pues sabe dar la elegancia y el carisma que aportó Alec Guinness como Obi Wan Kenobi; y el desaprovechado Darth Maul, cuya escasa presencia es lo mejor de la película. Y es que, donde todos esperaban multitud de combates entre Jedi y Sith, Lucas nos da una buena ración de androides. Mención especial merece ese engendro llamado Jar jar Binks, lo peor de la saga, que es mucho decir. Ah, y el joven Anakin es pedante como él solo, como si fuera consciente de todo lo que tocaba vivir.
Lo mejor, la estupenda carrera de vainas y el combate entre los dos Jedi y Darth Maul, con el “Duel of the fates” de Williams resonando.
Nota: 6/10
El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro, el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Veo mucho miedo en ti- Yoda a Anakin Skywalker.

EPISODIO II: EL ATAQUE DE LOS CLONES
Director: George Lucas.
Reparto: Hayden Christensen, Ewan McGregor, Natalie Portman, Ian McDiarmid, Christopher Lee, Samuel L. Jackson, Pernilla August
Argumento: Un movimiento separatista, formado por centenares de planetas y poderosas alianzas encabezadas por el misterioso conde Dooku, amenaza la galaxia. Ni siquiera los Jedi parecen capaces de conjurar el peligro. Este movimiento provoca el estallido de las guerras clones, que representa el principio del fin de la República. Para allanar el camino, los separatistas intentan asesinar a la senadora Padme Amidala. Para evitar futuros atentados, su seguridad es encomendada a dos caballeros Jedi…
Crítica: Aún más decepcionante, si cabe, que la primera entrega de la nueva saga. El ataque de los clones es una película infantil y ñoña, sobre todo en el tramo del romance idílico entre Anakin y Padme en Naboo (sólo se salva el tema “Across the stars”, del maestro Williams). Christensen está horrible como el “paso de pedante a chulesco” protagonista, mientras que Ewan McGregor consigue hacernos recordar al anciano Obi Wan Kenobi de Alec Guinness. Por otro lado, el villano está encarnado por el genial Christopher Lee, que cumple bastante bien, aunque su presencia impone menos que el Darth Maul de “La amenaza fantasma”.
Muchísimos efectos especiales, muchos clones, muchos jedis, pero torpe guión y penosa descripción de personajes. La peor de la saga.
Lo mejor, la parte de la trama que recae en la investigación de Obi Wan acerca del ejército de clones.
Nota: 5/10
Soy prisionero del beso que nunca debiste darme- Anakin Skywalker a Padme Amidala.

EPISODIO III: LA VENGANZA DE LOS SITH
Director: George Lucas
Reparto: Hayden Christensen, Ewan McGregor, Natalie Portman, Ian McDiarmid, Samuel L. Jackson, Jimmy Smmits, Christopher Lee, Frank Oz.
Argumento: El fin de las Guerras Clon se acerca. Mientras Obi Wan marcha a la confrontación definitiva contra el general Grievous, Anakin se desespera por la reticencia del consejo Jedi a nombrarle Maestro. Además, tiene sueños premonitorios en los que ve a Padme, con la que se ha casado en secreto, morir durante el parto. El canciller Palpatine, instigador real de las Guerras Clon y un Sith, afirma poder ayudarle a salvar a su mujer con la fuerza del Lado Oscuro.
Crítica: Con la esperanza pérdida, Lucas nos regaló en su última película lo que todos esperábamos de esta nueva saga. Jedis y Sith. Nada de androides y Jar Jar Binks. Efectos especiales a mansalva, pero al servicio de una historia que va al grano. Christensen mejora y mucho con respecto a El ataque de los clones y muestra la caída en el lado oscuro de una forma creíble. El guión está calculado al milímetro, tanto que parece que Lucas ha rellenado sin interés la historia de Anakin Skywalker (las dos primeras entregas) para contar lo que realmente le importa, el por qué el jedi más prometedor de la galaxia se acaba convirtiendo en el villano Darth Vader.
Muestra de ello son la cantidad de momentos que quedan para la posteridad. La muerte del conde Dooku, decapitado por Anakin bajo la orden del canciller Palpatine, el instigador de las Guerras Clon y el futuro Emperador, el mejor personaje de la cinta, interpretado de forma brillante por Ian McDiarmid, que ya estuvo en El retorno del Jedi. Suyos son los mejores momentos de la película: el combate contra Mace Windu y su derrota, la instauración del Imperio, la espectacular pelea contra Yoda en el Senado (mucho mejor que el largo y repetitivo combate entre Anakin y Obi Wan) y, sobre todo, como hace caer a Anakin en el lado oscuro cuando le cuenta la tragedia de Darth Plagueis El sabio y le insinúa que el Lado Oscuro podría ayudar a resucitar a sus seres queridos.
El final es triste, con la muerte de Padme tras el parto de Luke y Leia, el ascenso de los Sith y la huida de Yoda y Obi Wan, los únicos jedis vivos de la galaxia. Pero, como todos sabemos, no es un final, pues diecinueve años después (o veintiocho años antes, según se mire), una nueva historia comienza, con un joven granjero que sueña con ser piloto y rescatar a una princesa secuestrada por un malvado villano vestido de negro que cayó en el Lado Oscuro por amor.
Nota: 8/10
Así es como muere la libertad, con un estruendoso aplauso- Padme Amidala, al proclamarse el Imperio Galáctico.
