Los odiosos ocho, la octava película de Tarantino
El pasado 15 de enero nos encontramos por fin con el octavo film de Tarantino: Los odiosos ocho, un nuevo westerm panorámico en 70 mm.
https://www.youtube.com/watch?v=KmQji_BVwuk
La trama se desarrolla pocos años después de la Guerra de Secesión, con el cazarrecompensas John Ruth (Kurt Russell) que lleva presa a Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh) para entregarla a la justicia en Red Rock y cobrar la recompensa. Sin embargo no será una tarea fácil, ya que se encontrarán por el camino con dos desconocidos: el mayor Marquis Warren (Samuel L. Jackson) y con Chris Mannix (Walton Goggins), el nuevo sheriff del pueblo, teniéndose además que refugiar todos en una parada para diligencias por una ventisca. Allí coinciden con Bob (Demian Bichir), el verdugo Oswaldo Mobray (Tim Roth), el vaquero Joe Gage (Michael Madsen) y el general confederado Sanford Smithers (Bruce Dern). Pronto descubrirán los ocho protagonistas que tal vez no llegarán hasta Red Rock cuando la tormenta pase y más aún tratándose de una película de Tarantino…
Antes de verla, como un gran fan de Tarantino que soy, me empapé de críticas y comentarios sin spoilers del film y todos coincidían en lo mismo: es la obra más madura de un Tarantino que no renuncia a sus orígenes y que a los que nos encandiló la primera escena de Malditos Bastardos nos iba a encantar. Lo primero que nos encontramos los espectadores al ver la película son los créditos amarillos tan característicos de sus películas, además del desarrollo por capítulos, algo que en Django no utilizó el director norteamericano. Vuelven también las escenas lentas con largos diálogos cargados de tensión, la violencia explícita y vuelve Christoph Waltz (aunque aquí “imitado” por Tim Roth, incluso en la versión doblada en español es la misma que la del actor alemán)
Si algo destaco de la película, como en todas, son los diálogos. Ciertamente y como bien nos pone como subtítulo al principio, esta es la octava película de Quentin Tarantino, por tanto el único protagonista aquí y por lo que la gente ha pagado la entrada es por él, por su capacidad de captar toda tu atención con diálogos aparentemente intrascendentes, pero llenos de la tensión que caracteriza su obra, la de algo va a pasar sorprendente y de la peor manera posible. Aquí quien destaca y quien se lleva todo el peso es Samuel L. Jackson, como el enigmático y duro Major Marquis.

Los paisajes nevados, los movimientos lentos de cámara, los primeros planos y la fotografía cuidada imperan incluso más que en sus anteriores films grabado todo en unos “gloriosos” 70mm. Si bien estamos acostumbrados a los homenajes que Quentin Tarantino hace de otras películas, en este caso además nos encontramos muchos de las suyas propias: los cigarrillos Red Apple, las escenas de maleteros, además de diálogos parecidos de otros personajes suyos. Cabe destacar la presencia de narradores en algunas partes de la película, guiño quizá realizado a cuando se filtró el guión de la película y organizó un evento en un teatro muy aplaudido para la lectura de ese guión.
En este caso la música pertenece al compositor italiano Ennio Morricone, que nos absorbe de manera sobresaliente en la película y que seguramente ganará todos los premios a los que esté nominada (ya ganó el Globo de Oro en la pasada edición)
En definitiva, película que nos hace volver a la revolución cinéfila que tanto nos gustó y que sólo él sabe hacer, con la presencia de la mayoría de sus actores habituales destacando sin duda al tándem John Ruth – Daisy Domergue, donde la venganza vuelve a estar presente de la mano del Major Marquis y donde, como conclusión, Tarantino ha vuelto a hacer una película de Tarantino y eso es, sin ninguna duda, una grandísima noticia.
Puntuación: 9/10
Imagen 1 de DAVID HOLT
Imagen 2 de gina pina

Discrepo con tu artículo aunque, aclaro, Tarantino es un cineasta al que amas u odias. Creo que Tarantino es un cineasta en clara línea descendente. Sus primeras películas fueron obras maestras. Tarantino sabía combinar a la perfección sus principales influencias pero, tras Kill Bill, su estilo se ha vuelto demasiado radical, para mi gusto. Sus famosos diálogos aparentemente intrascendentes aquí son eso, intrascendentes. La primera parte de la película me pareció muy aburrida. Es más, creo que el guión es bueno, pero está tan dilatado que la tensión se va por las costuras. Los actores y la factura técnica, como siempre, están genial. Valoro a Tarantino porque hace lo que quiere, porque en un mundo gobernado por las secuelas y las películas de superhéroes, él prefiere un género en decadencia como el western. Pero Los odiosos ocho es la primera película de Tarantino que puedo permitirme calificar, desde mi punto de vista, como mala. Le pongo un 4. Ni siquiera Morricone hace una banda sonora a la altura del genio que es.
Prueba de ello es que, siendo una película con un argumento similar a Reservoir Dogs, ni por asomo alcanza la tensión de su ópera prima.