Julio Anguita: «La UE está siguiendo los pasos de Hitler»
Miércoles 12 de Abril. Llegamos a un bar, típico bar de toda la vida en el centro de una ciudad de toda la vida. Esperamos en la entrada a nuestro entrevistado, repasando un poco las preguntas que queríamos remarcar. Julio Anguita llega puntual y, un poco indeciso, me acerco a él para decirle que es con nosotros con quienes había quedado para que le hiciéramos la entrevista. Tras sentarnos y pedir él un café y nosotros un refresco, nos preparamos para lanzar nuestras preguntas, que no fueron pocas, a un político que no se iba a morder la lengua en ninguna, para nuestro disfrute. Y espero que para el de muchos.
- Muy buenas, Don Julio. Para comenzar, quería decirle una frase y que usted dijera si está de acuerdo o no: «La sociedad española es, por lo general, políticamente inculta, no valora lo mucho conseguido y con tendencia a la autodestrucción».
¿Quién ha dicho eso?
- Es una opinión personal.
Para poder contestar hay que remontarse a la historia. No es que yo arrime el ascua a mi sardina, que también. La sociedad española tiene entre sus rasgos más fundamentales el miedo a pensar, de manera que ante los problemas aparentemente complejos se refugia diciendo “no quiero saber nada”. Es propio de una sociedad que, como he dicho muchas veces en tono de humor, es capaz de ponerse delante de un toro pero ve un libro y sale corriendo. Pero esto es así a lo largo de toda la historia. Nuestra historia está marcada por la contrarreforma católica, frente a la reforma de Lutero. La monarquía católica y la Inquisición protegen con una campana neumática a España. Imponen un credo al cual hay que atenerse, se prohíbe leer la biblia y se prohíbe el pensamiento. Que la gente haga lo que quiera, porque tampoco era muy opresor. En el siglo XVIII hay un pequeño atisbo de liberación de pensamiento con los afrancesados. El intento de Esquilache acaba rápido. Con Fernando VII, el pueblo sale a la calle diciendo vivan las cadenas y mueran las naciones. Es nuestro pasado, Franco no hizo nada nuevo. Cogió esa España de la alianza entre el trono y el altar, y la elevó a movimiento. Siempre ha habido un miedo a pensar, a lo distinto, a señalarse. ¿Consecuencia? cuando yo he visto que en Islandia la gente ha salido a la calle para pedir la dimisión de su presidente, echo de menos eso en España. Así que sí, no exactamente, pero estoy de acuerdo con esa frase, y creo que parte de la culpa la tiene la política. Al pueblo hay que decirle las cosas como son, aunque no le gusten o no te voten, porque ellos te las tienen que decir a ti. La democracia es de doble sentido. No se puede halagar a la gente dándole la razón en todo para que te vote pero no haciéndole caso. Quizás le quitaría hierro pero es cierto el análisis.
- El pasado año terminó con la terrible cifra de 57 mujeres asesinadas a causa de la violencia de género. ¿Es España un país machista?
Sí, como Italia, Portugal, Reino Unido, Rusia. Es una cultura económica. El machismo que viene de la sociedad patriarcal, en el momento en que el padre de familia recibe la autoridad sobre toda la prole y sobre la mujer. En esta sociedad que estamos del capitalismo avanzado, en donde todo se rige por la economía, se olvida un hecho económico fundamental: si este café vale lo que vale es por el salario, el producto material, y demás. Pero cuando una mujer se dedica a su marido está regenerando esa fuerza de trabajo desgastada, y ese trabajo que regenera esa fuerza de trabajo no está incluido en el precio final. Ese escamoteo de un hecho económico ha permitido que la economía haya funcionado así, ahí esta el machismo. Ese machismo después se manifiesta en actitudes de sociedad, pero no más que cuando yo era niño, vivía en esa calle, y en esta taberna he visto pegarle casi a diario a las mujeres. Hoy día, ellas se rebelan, antes se aguantaban carretas y carretones, y el individuo las mata. En gente de instituto he visto casos de machismo, pero no solo en ellos, en ellas también. La base en la que se sustenta el machismo es la misma, ahora hay más muertes porque ellas son más rebeldes, y hacen bien. Y acaban pagándolo con su vida.
- A raíz de estos problemas de índole social y usted como profesor, ¿cuáles cree que deberían ser las bases para garantizar una educación de calidad en nuestro país?
Una de las bases es evidentemente el dinero, pero no es sólo eso. Porque sin unas directrices de ética cívica asumidas por la sociedad no hay sistema educativo. Yo, al contrario que mucha gente que sostiene que la escuela cambia el mundo, creo que la sociedad tiene la escuela que es reflejo de ella. A veces, hay algún profesor que ha conseguido influir en sus alumnos, pero muy poco. El alumno después se va a su casa, tiene sus padres, el televisor y unos valores que hacen que lo que se le inculca muera rápidamente. Aquí es donde yo creo que no puede haber una reforma mientras, por ejemplo, la corrupción exista y la gente no proteste, mientras la gente no pelee por sus derechos, no valore la capacidad y el mérito, mientras siga viendo culebrones gracias a una televisión que es de mucho peor calidad cultural que la de Franco, y parece mentira que yo diga esto. El dinero es importante y los medios, pero el cambio debe producirse desde la sociedad misma. En la actualidad hay unas relaciones de coleguilla con el profesor y eso no es un avance, son luces de neón pero nada más. El profesor debe ser controlado para que no haya abuso de poder pero sigue siendo el profesor. Hay mucho de camelo en esta sociedad moderna, que finalmente os engañan. Cuando dicen los políticos, hace falta gente joven en política, yo me pregunto ¿para qué? ¿Es la única condición, la de ser joven? Para estar en cualquier sitio hace falta calidad, seriedad y profesionalidad y si además eres joven la leche, pero la juventud elevada como categoría de eficacia y de nivel es una estafa.
- El sistema educativo permite que en País Vasco que no se impartan geografía ni historia de España, y en Cataluña puedan darse casos en los que se dan más horas de inglés que de castellano a la semana. ¿Cree que la educación debería ser unitaria? ¿Cómo podemos pretender que haya fraternidad, unidad entre las regiones de un mismo país cuando parece que cada una busca solamente lo propio y desprecia lo común?
Esto es verdad, y defiende mi aserto anterior. La escuela allí es reflejo de esa realidad, de esa sociedad y política. El nacionalismo llevado a estas consecuencias no es ni más ni menos que una manifestación de la catetez extrema y de la ignorancia suprema. Yo soy partidario de una España federal, creo que Euskadi y Cataluña son naciones. Pero lo creo yo y lo dice la Constitución. Cuando digo naciones no digo estados. La nación es el conjunto de ciudadanos que tienen una serie de coincidencias linguisticas, culturales que los hace específicos, no distintos. Con la historia en la mano, España es un estado plurinacional. La Constitución habla de regiones y nacionalidades. Éste es un problema desde siempre y que desde mi punto de vista debería resolverse con un estado federal, que supone que hay unas normas comunes de obligado cumplimiento, como sería la enseñanza de la geografía de España, porque el centrarse solo en el ombligo propio da una estrechez y una indefensión cultural tremenda. Están fabricando analfabestias, que hablan euskera. Por otra parte, el nacionalismo imperante en Euskadi y Cataluña es conservador en lo económico. Pero los nacionalismos, para desgracia de la mente humana, entre los que esta también el nacionalismo español todo hay que decirlo, la España del Cid, la de la batalla de Lepanto, ha sido una concepción muy especial que se ha impuesto en parte a las otras. Pero no a sangre y fuego como dicen los catalanes y vascos, ni mucho menos. Porque cuando vemos la historia de España, vemos que la buena burguesía vasca y catalana pactaron con el señorito andaluz que no hubiese liberación social. El nacionalismo llegaba hasta donde llegaba la cartera, como pasa ahora mismo. La derecha catalana está haciendo la misma política económica que la derecha española. Tienen derecho a su lengua, pero también tienen el derecho y el deber a saber la lengua del estado. Porque al poner al inglés a mayor nivel que la lengua del estado en el que han convivido siglos están cayendo simplemente en un estado de indigencia mental. Esas son sus contradicciones. Y poca gente se las dice. Y hay que decírselas, pero no para imponer, incluso me gustaría que el catalán fuese optativa en otras partes de España, porque junto con el gallego y el vasco son lenguas de España. O bien, si cogen la historia, los reinos de las Españas, como se denominaba a nuestro país hasta la llegada de Amadeo I. La historia muchas veces nos da la pista de por dónde debemos analizar.
- Sinceramente, estoy muy sorprendido por cómo en 5 años el independentismo se ha multiplicado de esa forma en Cataluña.
Claro, gracias al gobierno de Rajoy. Algún día, los independentistas deberían hacerle un monumento en Montjuic. Mi solución a este conflicto ya la manifesté en las Cortes. Ante un realidad que se ha manifestado a partir del siglo XVIII, cuando los catalanes acusaban a Felipe VI de haber acabado con sus fueros, lo cual es verdad a medias. También acabó con las leyes de esclavitud feudales que tenían los catalanes. También es verdad que cuando los reyes católicos prohíben a los catalanes comerciar con las indias, es Carlos III, rey Borbón el que les dice que sí, que podían. Como los ministros de hacienda durante siglos han sido vascos, y como los catalanes como el resto de los españoles han tenido una convivencia donde ha habido roces. El general Prim llegó a decir, ¿que queréis de nosotros los catalanes?, ¿queréis humillarnos más?
Si aquí hubiese habido un gobierno listo e inteligente, habría hecho lo siguiente. Cuando se dice que la Constitución no aprueba la secesión es mentira. La Constitución española tiene incorporada a su acervo el derecho de autodeterminación, en el artículo 10. En él dice que los principios constitucionales se basan en los principios de la carta de naciones unidas, los 30 artículos de los derechos humanos. En el 1966 lo firmaron casi todos los países, España se adhirió a ese tratado siendo presidente Adolfo Suarez, y dice lo siguiente: «todos los estados reconocen el derecho de autodeterminación incluso aquellos que tienen régimen de fideicomiso o régimen de administración autonómica». Es decir, a través del artículo 10 España reconoce eso, otra cosa es que se aplique o no. En definitiva, si hubiesen sido inteligentes habrían preguntado a los catalanes y se habría ganado de calle, acabándose el problema para 50 años por lo menos. Pero empezaron a coquetear, le negaron el derecho pero pactaron con su burguesía, tanto Felipe González, que pudo haber pactado con otras fuerzas políticas como IU en el 93, como José María Aznar. José Luis Rodríguez Zapatero, cuando era candidato prometió que él aprobaría el Esstatuto que acordaran el Parlamento Catalán, algo que yo nunca habría hecho. Ganó y no pudo cumplir su promesa. En definitiva, los gobiernos de Madrid han ido alimentando a la bestia, porque también cuando Madrid lo necesitó para las políticas de derechas, ellos estaban allí. Pero todavía hoy, la gente votaría que no a la independecia. De hecho, en las ultimas elecciones los independentistas han actuado muy fulleramente, porque el plebiscito de un referéndum es un ciudadano un voto, no diputados.
Miren, yo hice historia porque quería enterarme del presente, el pasado por el pasado me importa un bledo. Y eso se está perdiendo, se están quitando las letras. ¿Para qué? Para que haya gente muy preparada en su materia y solamente en ella. Ustedes que estudiáis Medicina, como si un médico fuera especialista solo en el píloro, pero solo eso. Pues mire no, todo esta interconectado. Y esa es la visión de los humanistas, que se está perdiendo.
- ¿Le parece que es justo que una autonomía busque la independencia auspiciada entre otros motivos por el “espanya ens roba”? ¿No cree usted que va en contra de la redistribución de la riqueza, uno de los pilares de la socialdemocracia, este argumento?
Mire usted, eso es una trampa, aprovechar la pobreza para eso. Mucha gente está con el independentismo porque creen que van a acabar con el paro. Los nacionalismos en la vida han sido un puntito irracional que a la gente le ha arrastrado. Yo no he visto a la gente cabreada porque Messi tenga dinero en Panamá, y sí porque lo tiene un concejal, que me parece muy bien. Veo que la gente pone en la picota a los políticos y no se plantean el salario que tienen estos jugadores. Es decir, hay tabúes en la sociedad, donde están sus pequeños dioses y demonios. El independentismo para mucha gente en Cataluña era la búsqueda de trabajo seguro. La búsqueda, y los españoles somos perros, ponga ahí perros en el sentido de perezoso, funcionamos con unas muletas: el bueno, el malo y el traidor. Cuando se intenta explicarle a alguien en seguida dice, ¿quién es el malo? o, perdónenme la expresión, ¿quien es el hijo puta?. Un pueblo que piensa de esta manera es un pueblo que lo van a llevar al huerto cada dos por tres. Pues bien, lo han llevado. Los burgueses catalanes los han llevado para defender sus intereses, y los han llevado haciendo políticas que coinciden con la malvada España que les roba dinero. Pero claro, también es verdad que las fuerzas de izquierda en Cataluña, empezando por los míos, son miserablemente cobardes y no se han enfrentado a esto, cuando deberían enfrentarse aún a contracorriente. Y gracias a eso se ha creado la idea del victimismo. Madrid no les roba. Ni Chamberí, ni Lavapiés. En todo caso, el sistema político-económico que reside en Madrid, pero en connivencia con los gobiernos catalanes es el que ha robado, pero llegar a este límite ya supone romper la baraja del bueno, el malo y el traidor. Y cuando se intenta explicar esto a la gente responden ¡yo no quiero saber nada! Otra vez, el miedo a pensar. Eso está anclado dentro de nosotros y va a ser muy difícil erradicarlo.
- Quería comentarle algo en lo que me he fijado cuando he estado fuera de España.
¿Dónde?
- He tenido la oportunidad de estar en Francia y Chile de intercambio. Hace unos años veía más la parte mala de España, de ahí mi pregunta anterior, si usted pensaba que en este país éramos autodestructivos y que no valorábamos lo conseguido.
Es así. Yo he sido alcalde de esta ciudad y no hay cosa peor que el cordobita. Ese que no sale de la taberna y que solo sabe hablar de dominó y del Córdoba, y a partir de ahí ya cree que lo sabe todo.
- (Risas) Mi imagen, como no podía ser de otro modo, ha cambiado tras cruzar la frontera. En Francia me llamó la atención que tanto la izquierda como la derecha se consideraban patriotas, al contrario que aquí, donde la derecha se proclama defensor de la patria y la izquierda habla de España con la boca pequeña o directamente carga contra la España actual en pos de una España futura que idealiza y no sabemos si llegará. Tras todos los casos de corrupción y fraude de españo-listos, ¿cree usted que es necesario desde la izquierda recuperar ese sentimiento nacional? Y, ¿considera que la izquierda española no ha llegado a superar el pasado franquista de muchos de nuestros símbolos?
Usted ha mencionado a Francia. Francia es así por la Revolución Francesa, la mayor revolución de la historia. Marcó un hito, la creación de una nación por su propia voluntad. Y a partir de ahí, la grandeza de Francia. A mí me llamó mucho la atención en una sede del partido comunista francés encontrarme una lista de muertos por los alemanes: “camaradas muertos para que Francia viva”. Eso es el reflejo de un revolución que creó una nación, y que peleó por esas ideas. En España hemos tenido una historia de miseria, pero España ha sido algo admitido hasta por los propios catalanes. Cuando los catalanes se sublevan contra Felipe IV, en concreto contra el Conde-duque de Olivares, lo hacen en nombre del rey nuestro señor para que acabe con los malos gobernantes. Cataluña ha aumentado ese sentido de lengua propia en los siglos XVIII-XIX como consecuencia de los gobiernos de Madrid, en los que participaban catalanes. Pero hay un hecho fundamental. Se habla de España en la República. Cuando mis colegas de izquierda dicen “España, mañana, será republicana” fijénse que dice España, no el estado español. Pero España, en la izquierda, desde Dolores Ibarruri hasta José Díaz, a los dirigentes del partido socialista hablaban de España sin tapujos. Yo también hablo de España; estado plurinacional, pero España. Y efectivamente, el problema es que esa bandera, en una atroz guerra civil y seguida de una masacre tremenda. Pero eso hay que superarlo, y no han sido capaces de quitarse ese shock. Se ha intentado, y en ello se está. El patriotismo que tenemos solo se ciñe a la bandera, y luego el dinero a Panamá. Es uno de los problemas profundos que tiene la izquierda, y debe hablar de España sin problema. Pero ahora están los demonios… España está ahora en una atmósfera de guerra civil, no la hay porque no tenemos armas y el ejército está en sus cosas de la OTAN, pero si no, habría saltado. Promovida por los medios de comunicación, de un sitio y de otro. Por las tertulias. Y cuando se intenta explicar, ¡no quiero saber nada! Estamos en los mejores momentos de la España de Goya. Los horrores de Goya.
- Quería también preguntarle si usted cree que la repetición de elecciones debe evitarse casi a toda costa.
Si es que no puede ser, han estado mareando la perdiz… Vamos a ver, en estos momentos, y lo he dicho hoy, sólo hay dos salidas. Una la que hay, es lógica, coherente. Por coherente no me refiero a buena, porque coherente también puede ser un asesino. El marqués de Sade fue coherente, es decir, sus actos y pensamientos respondían al unísino. Es la Europa del Euro, de la deuda que no se puede pagar, la que ha provocado este genocidio, situándose fuera del derecho internacional. La Europa de las tres velocidades: IV Reich, Alemania, y el resto, segunda velocidad y tercera velocidad los PIGS (como llaman los ingleses a Portugal, Italia, Grecia y España). Es un camino. Lleva a continuar por donde ahora, a mayores recortes, y aguantar a no se qué. Y el otro, que no tiene todavía proyecto, si no ilusiones, ganas de pelear, pero poca voluntad de construir una unidad. Yo me siento en él. Yo creo que no hay salida a esta situación dentro del Euro. Porque el Euro ha conformado una Europa, que yo con 74 tacos he visto. Todo el proyecto europeo, que comenzó desde la dictadura de Franco, hablábamos de Europa por salir de aquellos horrores, construyendo nosotros también el mito de Europa. Y se voto, aunque yo no voté, sí a los distintos tratados, formándose todo esto. Donde instituciones no elegidas tienen poder por encima de los gobiernos que han elegido los ciudadanos. Luchar contra esto va a ser titánico, y va a exigir conciencia en la gente, sentido de la unidad, disciplina cívica, valores alternativos y construir otra Europa. Es decir, el otro es un proyecto sólido e instaurado, que está en la mayoría de la sociedad y el otro es un proyecto a medio cocer, en el que estoy yo. De esto hablaré los próximos días, no voy a soltarles mis conferencias. Y claro, Podemos con sus problemas, IU con los suyos, las marchas de la dignidad, el 15M han desaparecido, siendo sustitutidos por procesiones. Vuelta a la España nacionalcatolicista. Yo he firmado un manifiesto en el que digo que hay que salir del Euro, firmado también por economistas de primer nivel como Varoufakis, Melenchon, y otros que están en que hay que construir otra Europa. Pero mientras el primer ejército esta uniformado y preparado, el otro, que puede tener la solución, sigue desorganizado.
- ¿Y entonces usted estaría de acuerdo con que Podemos no pactara y se repitieran elecciones?
Mire usted, es que es imposible. Si engañar, se puede engañar. Pero vamos a ver la trayectoria de Podemos. Surgió desde un posicionamiento muy radical, que llegó a la gente. Tuvieron la claridad y la coyuntura de plantear un mensaje que no era nuevo, con un caldo de cultivo como el 15M. Si Podemos hoy pactase con PSOE y Ciudadanos tendría que aceptar el recorte de 24.000 millones de euros que va a tener que hacer el nuevo gobierno de España impuesto por Europa, van a tener que decir que sí a los recortes salariales y a los recortes de pensiones, y a la reforma del mercado laboral. Yo creo que están intentando justificar que no pueden para quedar bien para las próximas elecciones, pero un partido que defiende lo que ellos no puede entrar a formar parte del gobierno con estas condiciones. A mí mañana me propone Pedro Sánchez entrar a formar parte del gobierno y vale, muy bien, primera condición: no se paga los 24.000 millones, y aplicamos el artículo 135 de la Constitución, el que cambiaron PP y PSOE para priorizar el pago de la deuda. Pero había un punto que decía que en casos de recesión económica, catástrofes naturales o malestar social podía suspenderse por un tiempo. El gobierno no ha utilizado ese recurso, y llevamos 5 años de recesión. Podían haberlo hecho, pero no les deja la Troika. Yo, si hubiese sido Podemos no entraría. También es verdad que no habría estado jugando a las casitas. No y punto.
- ¿Piensa que en las probables próximas elecciones Podemos e IU deben ir juntos?
Podemos hoy es una cabeza de puente en términos militares. Pero claro, esa cabeza de puente si quiere avanzar no puede hacerlo sola porque tiene militantes sin la experiencia que otros de izquierdas sí poseen de las muchas luchas en las que han estado, y necesitan también una dosis de realismo en el sentido de conocer mejor el terreno para pelear mejor. Por tanto, necesita reforzarse con IU, pero no cualquier IU, que existen varias, sólo con la IU que defiende Alberto Garzón y que tiene que tener claras una serie de ideas: no estar a la orden de los sindicatos y no hablo mal de los sindicatos, hablo peor de las direcciones de los dos mayoritarios. En segundo lugar, no hay posible opción con el PSOE, hay que superarlo. Hay que hablar con los movimientos de Stop Desahucios, las Mareas… y consolidar un programa en torno a medidas. Así pues, Podemos no puede hacerlo solo porque lo cercan, le corresponde la obligación de unir a toda esta gente dándole su protagonismo en torno a un proyecto, entonces se ganarán las elecciones y se podrán cambiar las cosas.
- Y si las nuevas elecciones dan, como pronostican los sondeos, una configuración parlamentaria muy parecida a la actual, ¿qué hacemos, qué va a pasar?
Va a tener lugar una cosa, que se va a imponer la lógica. En todo esto existe la figura de Felipe González, un hombre con una concepción de Europa que nos llevó a enfrentarnos en el pasado a numerosos debates en el Congreso de los Diputados. Cuando terminó la noche electoral de las pasadas elecciones, Felipe González abogó por la unión entre el PP, PSOE y Ciudadanos y tiene razón ya que es la alianza lógica porque son los partidos que defienden la Unión Europea. ¿Por qué esto no salió adelante? Porque tras las elecciones salió toda la porquería de corrupción en la Comunidad Valenciana. Nicos Poulatnzas, marxista estructuralista, decía que existía la clase dominante, que es la que tiene el poder económico y la que manda y la clase reinante que es la que ejerce el gobierno, y que siempre la clase reinante y la dominante van de la mano, pero a veces surgen conflictos. Y ahora mismo, a la clase dominante no le interesa el PP reinante. Seguramente el capital obligará a que Mariano Rajoy no se presente a las nuevas elecciones y se producirá la alianza natural. Yo no estoy de acuerdo con esto, pero reconozco en mi adversario cuáles son sus razones.
- En su opinión, ¿cuál va ser el partido más beneficiado y/o perjudicado en las supuestas nuevas elecciones?
¡Ya me gustaría a mí saberlo! Yo cuando observo que a pesar de la corrupción la gente sigue votando a los mismos, me hace dudar. Pero a lo mejor hay un vuelco. Los medios de comunicación se meterán con el coletas (Pablo Iglesias) y cuatro cosas así, que no guste como que se llevan a sus hijos al congreso… El pueblo español es capaz muchas veces de tragar por robos pero por cosas nimias no. Si sale algo parecido a lo que hay ahora mismo, está claro que gobernarán los criterios de derechas.
- ¿Y no cree usted que Podemos debería conseguir algo “menos malo” antes de repetir otra vez las elecciones y se produzca esa alianza conservadora?
Es que ese “menos malo” no es verdad. Si mañana Podemos apoya a un gobierno que tiene que realizar en nuestro país 24.000 millones de euros en recortes que es lo que pide la UE, ¿qué es lo que van a decir de Podemos? ? A veces hay que aguantar que le digan a uno barbaridades, pero al cabo de mucho tiempo le darán la razón, como me ocurrió a mí con el Tratado de Maastricht, al cual me opuse y me criticaron muchísimo. A los 20 años me dicen que llevaba razón. Por tanto, no pueden dar una carta en blanco y yo sí acuso al partido de Pablo Iglesias de que no lo explique así de claro. Está entrando en esa dinámica maldita de los medios de comunicación para que quede la imagen y deberían explicar al pueblo español por qué no pueden apoyarlo. La deuda pública es de 1 billón de euros y la deuda privada es de 2 billones de euros, eso no se puede pagar y tampoco se pueden recortar 24000 millones de euros. Alguien debe decirle al ciudadano español que despierte.
- Alberto Garzón presentó hace unas semanas una querella criminal contra Mariano Rajoy y el resto de su gobierno en funciones a raíz del acuerdo entre la UE y Turquía sobre los refugiados, ¿qué le parece que la UE apruebe la denegación de socorro a unos refugiados que huyen de la guerra? ¿Qué medidas son necesarias para solucionar este gran problema?
La UE ha dado su auténtica cara. Salvo por la cámara de gas y cuatro cosas más, estamos en la senda que marcó Adolf Hitler: deportaciones en masa previo pago a Turquía, mantenimiento de regímenes dictatoriales, venta de armas a los países como Arabia Saudí que suministran armas a Al Qaeda y al Estado Islámico. En estos momentos, la UE vende esas armas, mantiene el apoyo político, permite que existan esos regímenes y a esas poblaciones que huyen las deporta. Se puede recibir a estos refugiados, pero antes se tenía que haber hecho otra cosa que es haber cortado con Israel hace tiempo, pero para eso hay que tener una política independiente que no responda al gran capital. ¿Por qué Israel participa en Eurovisión o en la Eurocopa de fútbol? Porque es el Estado Policía vigilante del petróleo en una zona geopolítica caliente. La propia UE está en una contradicción tremenda, no es que sean mentes criminales pero al final van a terminar haciendo lo de Adolf Hitler, no por convencimiento ideológico sino por los hechos. Mi condena es tremenda al acuerdo vergonzoso firmado por los presidentes de los gobiernos de la UE. Todos los países se han comprometido a cumplir la solemne constitución de los Derechos Humanos que debería ser la legalidad más absoluta y no se cumple con ella. El uso alternativo de la ley es algo necesario y la izquierda en este país no sabe hacerlo porque prefiere posar ante el cuadro de la Revolución.
- Ante el actual problema del terrorismo que asola Europa, partidos como Podemos e IU-UP decidieron no firmar el pacto antiyihadista. Ante esta situación, ¿qué medidas propondría?
Porque yo no puedo firmar un pacto que tiene sólo eso de nombre, lo que pasa es que no lo explican. No sólo asola a Europa el terrorismo, también a países como Afganistán e Irak. Yo firmaría un pacto con cualquier partido pero siempre que fuera un pacto y no una declaración de principios. Nos duele sólo cuando nos toca a nosotros. La izquierda tomó una decisión para mí correcta, pero es clave que luego todos los militantes salgan a la calle y la expliquen, porque en política a veces hay que ir a contracorriente. En mi etapa también me pasó con diversos pactos cuando estaba el terrorismo etarra, pero hay que explicar todo y aguantar que los medios de comunicación te pongan verde y eso es algo que no todos los militantes soportan.
- Recientemente un estudio ha publicado que el 1% de la población mundial posee tanto dinero como el 99%. ¿A qué atribuye esta tendencia de aumento de desigualdad y qué piensa que sería necesario para revertirla?
En el Manifiesto Comunista de 1848 lo explican perfectamente. El sistema capitalista sin duda ha conseguido avances importantes pero tiene una contradicción: el desarrollo de fuerzas productivas y a su vez la concentración económica. El capital es la lucha de unos capitalistas con otros por los mercados en el que el grande se come al chico y la concentración de poder económica y política es cada vez mayor, por lo que cada vez son más ricos los ricos y más pobres los pobres. Cuando en Occidente tuvo lugar el Estado de Bienestar dijeron que Marx se equivocó y eso no es así, porque teníamos el de Europa y nos olvidamos que existía África, Asia, América y Oceanía y hoy se está dando su situación en nuestras poblaciones. En España el nivel de riqueza cada vez está más concentrado. Yo no maldigo al sistema capitalista, yo lo considero un enfermo porque el capitalismo no solamente son los banqueros, somos nosotros: consumismo, individualismo feroz, ganancia fácil… y no me gusta que la gente se escandalice de las consecuencias de un sistema en el que está inmerso. Les voy a dar un dato, cuando hablamos de puestos de trabajo, confundimos trabajo y empleo. El sistema es incapaz de crear más empleo, pero sí más trabajo aunque no es rentable para el sistema: mantenimiento de los acuíferos, repoblamiento forestal, atender a que los campos estén limpios para que no haya incendios… hay trabajo pero no crea empleo porque la iniciativa privada no puede ponerlo en marcha. Yo hice empleadas públicas cuando fui alcalde a las porteras de los colegios y sí, viven del presupuesto, del mismo del que vive el Rey y del que se financia la Iglesia Católica. Hace falta ese puntito de explicarle a la gente las cosas como son.
- ¿Se puede salir del sistema capitalista viviendo en él?
Hoy hay funcionando una pequeña economía alternativa como la banca ética. Hay elementos incipientes de una nueva sociedad. Que el capitalismo se hunda y de ahí surgirá la nueva sociedad es mentira, por lo que en primer lugar hay que empezar a construir el contra-capitalismo con las pequeñas actividades que ya existen. En segundo lugar buscar gobiernos que persigan ese cambio. En tercer lugar y este es el más importante, es que hay que potenciar el frente ideológico porque se debe vivir en el sistema y luchar desde dentro contra él, porque desde fuera les aseguro que no se conseguirá nada. Si yo fuera presidente del gobierno llamaría a los pequeños y medianos empresarios y les propondría ayudas para unirse en cooperativas por sectores para competir con las grandes multinacionales. Con la banca pública igual, que preste dinero más barato y hunda a la privada en nombre de la competencia capitalista. Por tanto, hay que jugar con la ley del capitalismo para luchar desde la propia legalidad para cambiar las cosas.
- Pero cuando España entró en la UE, ¿no le hicieron privatizar todos los ámbitos estratégicos como el acero, eléctricas, Repsol…?
A España le asignaron un doble cometido económico: el turismo y el ladrillo. Nuestro país tenía un moderado pero importante sector público de la economía creado por Franco. Las primeras leyes que favorecieron a los trabajadores las hizo Franco, yo no puedo ocultar esa verdad por muy enemigo que haya sido mío y les aseguro que mañana volvería a ponerme a luchar contra él, pero por otras razones. España tenía el complejo de acero más importante de Europa y acabaron con él. España era la segunda flota pesquera en el mundo y de las primeras en el tema de los astilleros, y acabaron con todo en aras del tema europeo. Empezó a fluir dinero rápido y fue pan para hoy y hambre para mañana.
- ¿Cree usted que podríamos volver a lo que teníamos dentro de la UE?
Imposible. La UE es ahora mismo el IV Reich, hoy se hace lo que dice una Alemania que tiene la hegemonía absoluta. Además existe el mito alemán de que son los más trabajadores, cuando eso es mentira. Los más trabajadores son los españoles que han trabajado además emigrando y en condiciones nada favorables. También existe el mito de la eficacia alemana, que ya se ha visto en el tema de Volkswagen que no es así. Por tanto, bajo las muletas alemanas caminamos apoyándonos en esos mitos. Angela Merkel es la que ha sabido conjugar el capitalismo financiero americano y el europeo y aquí surge la figura del opresor difuso, que tienes que luchar pero no sabes contra quién, antes luchabas contra el empresario, lo tenías localizado, pero ahora el capitalista con tus actos eres tú.
- Para finalizar, nos gustaría que nos diera una pequeña valoración de lo que ha sido su vida política.
Yo soy de esas personas que terminó en política pero que iba para otra cosa. Realicé la Licenciatura y preparé la tesis doctoral y la Cátedra de Historia. Milité desde 1969 en estructuras clandestinas, entonces militaba y estudiaba, pero de pronto legalizan al Partido Comunista en el año 1977 y en el 1979 salgo alcalde de Córdoba. De alcalde paso a ser presidente de Convocatoria por Andalucía y diputado andaluz, de pronto hay crisis en el PC y me eligen Secretario General, posteriormente Presidente del Grupo Parlamentario… Entonces yo soy una persona que nunca pudo hacer lo que quiso y me vi en política porque me arrastraron los acontecimientos. De hecho, yo siento la tremenda frustración de no haber sido profesor universitario de Historia. Hace dos años di tres clases en la Universidad de Sevilla sobre tres temas de historia de España y me sentí feliz porque estaba haciendo lo que quise hacer toda mi vida.
- Pues ya no nos quedan más preguntas. Muchas gracias por su tiempo, ha sido un placer.
De nada, un gusto.
Foto de portada: Jairo Vargas Martín
Con la colaboración de Luis Martínez
