Entrevista a Jesús Torres (Físico): «Las pseudociencias en su primera presentación se ponen el disfraz de bata blanca para enganchar al cliente» (Primera parte)

En este artículo, Carlos Martínez (nuevo colaborador de esta página y redactor foto entrevistadel blog Medciencia) y un servidor entrevistamos a Jesús Torres Castro, Licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Granada. Es Doctor en Física por la Universidad de Córdoba, docente e investigador en el Departamento de Física, actualmente Profesor del Departamento de Física Aplicada de la UCO. Su campo de investigación es el de Física de plasmas.

Con gran pasión por la divulgación de la Ciencia, especializado en el mundo del misterio y las pseudociencias. Desde 2013 dirige «La Ciencia de las pseudociencias», curso de extensión universitaria de la UCO abierta a todo tipo de personas.
Científico y experto en juegos de mesa (su gran afición, autor de juegos y organizador de eventos con la asociación Jugamos Tod@s).

 

Su campo de investigación es el de Física de plasmas. Como muchos campos científicos suelen ser difíciles de entender y saber cuáles son sus aplicaciones, ¿nos podría explicar qué aplicación tiene la física de plasmas en nuestra vida diaria?

Primero definiré lo que es el plasma. Básicamente el plasma, es el cuarto estado de la materia. Si un gas lo calientas, llega un momento en el que sus partículas se rompen, por lo que tendríamos un gas, formado por iones y los electrones libres. Eso sería el plasma y en mi caso, nuestra línea de investigación es estudiar el plasma a presión atmosférica producida por microondas. Es más teórico, es realizar modelos, aunque si hacemos aplicaciones para destruir residuos por ejemplo.
En nuestra vida diaria sus aplicaciones son cosas más bien tecnológicas: televisiones, tipos de luces… En concreto, yo estoy más relacionado con la aplicación de bombillas sin cable de plasma donde si se calientan con la onda de microondas, ese gas que está dentro emite el plasma y empieza a emitir luz. Esto ya se hace en un centro comercial holandés, aunque en el tema de iluminación los LED serán el futuro. Y por otro lado, también trabajo en un sistema de eliminación de residuos contaminantes en algunas fábricas poniendo una antorcha de plasma en la chimenea, que al estar este muy caliente cuando pasen los productos químicos los destroza.

Vayamos ahora al tema de ciencia en nuestro país. ¿España es un país inculto en ciencia?

Más o menos que otros no sé. Un ciudadano español del siglo XXI está rodeado de ciencia, de aplicaciones tecnológicas más que en cualquier otro momento de la historia, así que realmente no creo que seamos más incultos, lo que sí es verdad es que aunque estamos rodeados de aplicaciones científicas, la gente no suele preguntarse cómo funcionan. Este alejamiento puede ser porque las cosas cada vez son más complicadas. Lo que sí echo en falta es que cuando a alguien le interese algo, sea capaz de utilizar las herramientas para llegar a ese conocimiento.

¿Es necesario saber de ciencia en nuestra vida diaria?

Sí, seguro. A la vez que saber de ciencia, hay que saber pensar con el método científico en tu cabeza y eso se puede aplicar a cualquier rama de la vida, incluso en la política creo yo. Las cosas que hagamos en la vida deben estar basadas en cuantas más evidencias mejor.

¿Por qué la población tiene una percepción pusilánime de la ciencia?

Requiere un gran esfuerzo. Las cosas tienen que gustarte y las personas como yo que nos encanta la ciencia pues llevamos ese esfuerzo con más alegría. Últimamente se está haciendo más divulgación científica como museos, programas como Cosmos u Órbita Laika en nuestro país, y así la gente puede ver cómo es la ciencia y gustarle más. Por lo que yo veo la gente es curiosa, así que creo que a la gente le gusta la ciencia en general.

En cuanto a producción científica, ¿en qué puesto situaría a España?

La crisis se está notando en todos los campos. Se hacen grandes estudios en universidades españolas, hay grandes investigadores, pero realmente estos últimos años no se puede decir mucho bueno. Se invirtió mucho en nuestro país para formar a gente preparada y se han tenido que ir a otros países a buscar una oportunidad de trabajo.

¿Cuál sería el campo científico que destaque más de España?

Quizá en la parte médica, hay muchos investigadores que están realizando avances en el cáncer por ejemplo, pero realmente no hay un aporte que podamos destacar, aunque sí hay muchos investigadores españoles que colaboran en grandes proyectos internacionales.

Desde 2013 dirige “La Ciencia de las pseudociencias”, que es un curso de extensión universitaria de la UCO abierta a todo tipo de personas. Para los profanos en el tema, ¿nos podría explicar qué son las pseudociencias?

Habrá mucha gente que pueda pensar que la ciencia es aburrida, algo raro… pero por otro lado también es un sentimiento extendido en la sociedad que la ciencia es algo serio, algo que da categoría, algo loable. Pues hay cosas que no son ciencia que intentan disfrazarse de ciencia y eso en general son las pseudociencias. Abarcan en la vida diaria desde la medicina, aplicaciones tecnológicas… que en su primera presentación se ponen el disfraz de bata blanca para enganchar al cliente.

¿A qué se debe el éxito de las pseudociencias?

Para perdurar en el tiempo tienen que: no ser dañinas, porque si no durarían poco, y que consigan disfrazarse bien científicamente para venderse bien a la sociedad. Algunas tocan aspectos humanos como el espiritismo, los fantasmas o la vida y la muerte que a todo el mundo puede tocarle la fibra sensible y eso también hace que perduren.

¿Qué propondría para acabar con esas pseudociencias?

Más ciencia en todos los sentidos. Por ejemplo, hubo una noticia en televisión que decía que oler un limón curaba el cáncer. Lo importante sería darle a la gente las herramientas para que puedan autodefenderse de ese tipo de creencias, por lo que es muy importante la divulgación científica y enseñar el pensamiento crítico del método científico. No puedes basarte en el testimonio de alguien por muy famoso o importante que sea, debes pensar por ti mismo.

¿Qué pseudociencias son las más frecuentes?

En la vida diaria yo creo que son los productos de teletienda tanto tecnológicos como en estética las famosas cremas que rejuvenecen por ejemplo y cuando alguien las compra no se pregunta si realmente funcionan o no. En medicina también hay algunas terapias que tienen buena fama social que sin embargo no tienen ninguna prueba detrás que las avale como la homeopatía, la acupuntura o la magnetoterapia que son las más extendidas y luego aparte tendríamos el mundo del misterio que tanto engancha donde ahí entra casi de todo como la parapsicología, el monstruo del lago Ness, etc.

Todo lo relacionado con los médiums y espíritus en general acapara mucho la atención de la gente. ¿A qué cree que se debe esa fascinación que tenemos por el mundo paranormal?

Hay muchas formas de querer transcender en la vida. Unos queremos hacerlo mediante tu obra o lo que hagas en tu vida, el ser recordado, y luego está esa necesidad de no morir de pensar que hay algo más allá de la vida que está extendido en muchas culturas de muy diferentes formas y el espiritismo moderno tal como se conoce es una materialización más de esa necesidad.

A pesar de que todos esos fenómenos tienen una explicación científica, ¿por qué no aceptamos esa realidad y nos creemos el punto de vista pseudocientífico?

Realmente esas creencias están muy arraigadas en la cultura social. Tampoco son cosas que hagan daño de una forma evidente, porque en ese caso desaparecerían, y son creencias que por ejemplo te las ha inculcado tu familia y descreer una creencia es algo complicado. Eso parece como un retroceso intelectual cuando en realidad debería ser lo contrario.

Cuando una persona justifica la personalidad de alguien en relación con la astrología, como por ejemplo: “los tauro somos muy cabezones”. ¿Qué le diría a esa persona?

Si realmente alguien cree en los horóscopos, habría que preguntarle a esa persona su fecha de nacimiento y enseñarle que realmente su horóscopo no es el que cree. Los horóscopos están basados en lo que vieron los griegos en el cielo hace más de 2000 años y el cielo poco a poco va cambiando debido a la posición de la tierra y el movimiento de todas las estrellas y las galaxias, sin embargo, el gran esquema astrológico no ha cambiado por lo que los 12 signos astrológicos, que en realidad son 13, por lo que esa persona que dice ser tauro en realidad será otro signo, y así verá que algo falla en esa creencia. La astrología en Occidente ha perdido su poder social. Siguen apareciendo en los periódicos y siguen estando presentes en nuestro alrededor, pero la gente ya lo tiene un poco dejado de lado salvo excepciones puntuales como en televisión que siguen apareciendo por la noche videntes que hablan de tu signo y cosas así, pero creo que es una minoría dentro de las pseudociencias.

¿Cuál es la pseudociencia más peligrosa?

Por un lado las que han dado lugar a sectas y por otro lado las relacionadas con medicina que puede hacerte abandonar tratamientos realmente efectivos y demostrados por otros basados en creencias.

De las pseudociencias que conoce, ¿cuál cree que sería la más extravagante de todas?

La homeopatía sería la más extravagante. Se vende en farmacias pero no conozco otra pseudociencia que sea capaz de venderte canto de delfín por ejemplo y, aunque su primera cara sea de bata blanca, todo lo que lleva detrás es súper divertido.

Con respecto a la medicina alternativa, ¿qué opina de que esta se use como complementaria a la medicina convencional?

Se han dado cuenta que el nombre alternativo significa realmente eso, alternativo, por lo que ahora se le llama medicina complementaria. Tú te tomas algo que cura y luego algo que complemente para así hacer ver que también hace algo, que mientras no estropee no tendrá nada negativo. Es un truco descarado.

¿Qué papel debe tener el médico para luchar contra la medicina alternativa?

El papel que debe tener el médico es el de informar. Si alguien quiere hacer eso es difícil quitárselo de la cabeza pero tu deber como médico es informar, darle las herramientas para que sepan realmente cómo funciona eso.

¿Qué opina de que en las farmacias se vendan medicamentos homeopáticos?

No en todas por suerte. La farmacia Rialto de Madrid cuando alguien pregunta por ese tipo de productos le da un folleto explicándoles qué es la homeopatía realmente y por qué ellos no la venden. Luego están las otras que si lo venden porque los laboratorios homeopáticos no quieren venderlas en otro sitio. Dentro de su disfraz de ciencia las venden igual que las “Juanolas” por ejemplo, no pasa ningún otro control. Se venden como golosinas, pero si se vendieran en un quiosco ya no tendrían ese disfraz de ciencia.

En España el gobierno quería regular los medicamentos homeopáticos, ¿sabe cómo va el proceso?

Desde el año 1994 están en espera de resolución que fue cuando se hizo el primer intento de regularización de la homeopatía en España. No hay nada que les imposibilite vender en farmacias. El Estado solo interviene cuando algún medicamento homeopático hace daño a la salud. En abril de 2012, el gobierno respondió favorablemente al mismo producto pero en 12 diferentes concentraciones porque para los homeópatas un producto en distintas disoluciones es distinto. El preparado homeopático que se reguló en 2012 es el Lycopodium de Laboratorios DHU. Pero debían ponerle la frase «sin indicaciones terapéuticas aprobadas» y la empresa lo ha retirado de su catálogo. Es el único preparado homeopático regulado en España, y no se vende. Paradójico total.

Luis Martínez

Estudiante de sexto de Medicina. Apasionado del cine, series de TV y a la lectura. Editor en MDO de las secciones de Cultura y PulpFilmtion.

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