El futuro de la televisión
Desde que se inventó, la televisión se convirtió en el aparato que la gente usaba para sentarse un rato en el salón y entretenerse. Sin embargo, la extensión de la denominada «caja tonta» es cada vez mayor hasta el punto que no hace falta tener televisión para poder disfrutarla. Ordenadores, tablets y smartphones han cambiado el curso de la programación, haciendo que ahora sea el espectador el que disponga según sus gustos las series y programas que quiere ver, sin tener que amoldarse a los horarios de las televisiones.
El streaming, el uso de múltiples pantallas y las redes sociales están revolucionando el modo de ver la televisión. Cada vez que se estrena una serie, programa o película, Twitter se convierte en un hervidero de opiniones que ha hecho en esta red social otro modo de medir las audiencias y las críticas. Según datos de Tuitele, en España en 2013 hubo cuatro millones y medio de usuarios que tuitearon sobre contenido televisivo. Ahora el espectador a raíz de todas las opiniones de páginas de Internet y redes sociales puede elegir en gran parte su programación televisiva.
Yomvi, Wuaki.tv y ahora Movistar Series están introduciendo en nuestro país algo que en Europa y América lleva años instaurado: el video bajo demanda. Sin embargo, la reina e impulsora de esto es Netflix, que según las últimas noticias llegará a España en septiembre de este mismo año.
Algunos pensaran al leer esto que lo de ver películas o series a nuestro gusto no es algo nuevo, lo hacíamos y hacemos en Internet desde las diferentes páginas que nos ofrecen estos contenidos. Con estos servicios como Netflix, harás lo mismo pero sin cometer el delito de la piratería, con una suscripción mensual que en los países europeos donde ya está implantada varía entre los 8 – 12 euros mensuales. Además, cada vez más estas plataformas invierten en contenidos originales, con ejemplos como House of cards y Orange is the new black, que son series con mucha calidad y alabadas por la crítica y la audiencia, algo de lo que pocas series en nuestro país pueden presumir y que ha llevado a la audiencia a buscar fuera de España la calidad que aquí no encuentra.
Una de las principales reticencias que la operadora tenía para no instalarse en España era el alto índice de piratería que existe. El usuario de series, películas y programas cada vez es más ansioso y no puede esperar a que su serie favorita se estrene en televisión porque pueden pasar meses, años e incluso no llegar a emitirse. Aunque esto está cambiando con los servicios como Yomvi o Movistar series que están estrenando casi simultáneamente las series con respecto a sus países de origen, España reaccionó mal y tarde a este problema. Ejemplos tenemos con series como The walking dead que en el momento de su estreno en La Sexta era lo más visto de la cadena y que el retraso que tuvieron en televisar las nuevas temporadas hicieron que perdieran su audiencia. Hace poco estrenaron la cuarta temporada en Neox cuando en EEUU ya han terminado con la quinta. Canal + siempre ha sido el canal donde ver los estrenos, pero no todos podían permitirse pagarlo, lo que les ha movido a bajar muy considerablemente sus precios y adaptarse al streaming con el servicio Yomvi.
Así pues, el futuro está aquí y el video bajo demanda a precios asequibles es la solución frente a la piratería. Con estos servicios, la tecnología aprenderá a conocernos viendo nuestros contenidos más usados y recomendándonos otros acorde a nuestros gustos. Según sus propias predicciones, en 2025 podremos disfrutar de más de 47 millones de posibilidades al alcance en un solo clic.
Esto no solo beneficiará al usuario de televisión. Los creadores de series podrán tener más libertad y más oportunidades de implantar sus ideas. Internet no se puede frenar y es la mejor herramienta con la que poder dar a conocer cualquier ámbito creativo. La televisión es un arte y las series y películas cada vez arriesgan más para darle al usuario ese contenido de entretenimiento y calidad que demanda. No hay que remar a contracorriente, sino aprovechar esa marea de información que nos ofrece y adaptarla a un usuario a precios asequibles. También esta personalización beneficiará a la publicidad y su forma de anunciarse, haciendo así que los anuncios vayan dirigidos a sus consumidores potenciales y ajustándose a lo que necesitamos.
Por lo tanto, la revolución en la forma de ver la televisión es un hecho. En el futuro se desarrollará aún más lo que hoy ya empezamos a disfrutar y podremos ver en cualquiera de nuestros dispositivos, contenido personalizado adaptado a consumidores cada vez más informados y exigentes como puede verse en las redes sociales y la industria audiovisual cada vez nos lo pondrá más fácil.
Imagen de Ronaldo Quercia
