Del instituto a la plaza de toros
Mientras en nuestra educación se le da la puntilla a la Filosofía, el Gobierno crea el borrador del nuevo curso de Formación Profesional sobre el mundo del toreo: “Tauromaquia y Actividades Auxiliares Ganaderas” es el nombre que se le daría a esta titulación, de una duración de 2000 horas lectivas.
Educación redactó el borrador de este nuevo curso, que se impartiría en los institutos de nuestro país (apuntan que dependerá de cada autonomía, Cataluña ya ha dicho que no lo hará) y en los que enseñará “cómo realizar las suertes del toro relacionando los trastos y su manejo con cada una de las mismas” o el “cuidado y mantenimiento del traje de luces, el capote o la montera”, “hacer verónicas” y “preparar a los animales para su reproducción”. Entre los contenidos puramente taurinos, la lidia y liturgia taurina constará de 55 horas, las suertes del toreo (190 horas), la reglamentación y el derecho taurino (30 horas) o la formación en centros de trabajo (130 horas)
Las 74 páginas de las que consta este borrador además subrayan la gran demanda laboral que necesita este sector de trabajadores cualificados. El gobierno creerá supongo que incentivar el empleo se consigue con este tipo de FP y no dando más dinero a proyectos culturales tan necesarios para nuestros artistas y subvencionar más dinero público para la ciencia y otras carreras que hace que los alumnos a los que tan maravillosamente formamos se tengan que ir de nuestro país.
Se dice que desde tiempos inmemoriales, los pueblos españoles participaban en el toreo a pie de calle divirtiendo al público. Más tarde, en el siglo XVIII, se regló y se llevó su práctica a las plazas de toros, quedando todavía en la actualidad diversas fiestas locales de perseguimiento al toro, como el Toro de la Vega. Los defensores del toreo se basan en estas premisas para defenderlo (incluso el borrador hace gran hincapié al reconocimiento como patrimonio cultural que tiene la tauromaquia, definiéndola incluso como parte esencial del patrimonio histórico, artístico, cultural y etnográfico de España). Llamar tradición al toreo es una falacia (como bien diría mi compañero Carlos Martínez de MDO) más conocida como argumentum ad antiquitatem. Que algo sea antiguo no significa que sea bueno, por ejemplo la esclavitud y la prostitución son también tradiciones aún más antiguas que la tauromaquia. Además se defiende las grandes sumas de dinero a nivel turístico y a nivel de puestos de trabajos sin olvidar contar los millones de merchandising con la figurita del toro. Sobre todo, la premisa principal es que sin la tauromaquia el toro de lidia se extinguiría. Si lo que se invierte en toros se hiciera para la conservación del animal como se hace con otras especies en peligro de extinción creo que ese problema no existiría.
Hace poco leí un artículo que decía que el ser humano tiene una tendencia natural de violencia, asociada con el instinto, pero que ahora no tiene cabida en la sociedad moderna, por no tener la necesidad de cazar. Para compensarlo, a la gente le divierte las películas de violencia, los libros de aventuras, los videojuegos… El estudio decía que esto puede ser positivo, porque satisfaría nuestra necesidad de violencia y no tendríamos que usarla en la vida real. Sin embargo, en España seguimos utilizando la violencia real como diversión, no la ficticia. Los toros son una crueldad hacia animales que lo único que hacen es defenderse ante una humillación del hombre. Siendo ésta una sociedad moderna, plural y civilizada, muchas personas no podemos concebir cómo se siguen utilizando estas prácticas de tortura hacia animales. Ahora bien, las corridas de toros no es lo peor que le puede pasar al animal. En muchos pueblos todavía existen tradiciones que se basan en tirar al toro al mar, ponerle antorchas en los cuernos que les queman la cara y los ojos yendo por el pueblo como en los correbous, perseguirlos y atropellarlos con un coche y un largo etcétera. Por mucho que las asociaciones antitaurinas y en defensa de los animales hagan, el poder lo tiene el pueblo: no hay que olvidar que los toros se quitaron en Cataluña a partir de una iniciativa popular.
Para terminar, me gustaría pedir perdón a nuestros lectores por hablar sobre la tauromaquia en la sección de cultura. Escribo aquí este artículo porque supongo que los redactores de esta nueva FP consideran que la enseñanza a los jóvenes de cómo torturar y maltratar animales es cultura, un arte, una tradición española. En España, cada uno podemos tener nuestra visión del mundo y la economía, pero subvencionar públicamente el matar, humillar y mutilar a un animal y ensalzar al que lo hace sacándolo a hombros no me parece para nada la cultura que debería desarrollar este país, la de hacernos pensar, tener pensamiento crítico, hacernos crecer como personas… y eso es algo que los libros, la filosofía, la ciencia en su conjunto tienen las herramientas para conseguirlo y las que nuestro gobierno cada vez apoya menos.
Imagen principal de Steven Depolo


Hacer un FP de tauromaquia me parece una tontería, independientemente de la opinión que se tenga del toreo.
En cuanto a lo de la filosofía en Bachillerato, nunca me ha parecido una asignatura especialmente útil para incentivar el pensamiento crítico en chavales de 16-17 años. Creo que debería pontenciarse más el uso de nuevas tecnologías y la resolución de problemas con soluciones que estimulen la creatividad y la reflexión.
En cuanto a suprimir filosofía como asignatura creo que es un error pues por mi parte si opino que fomenta el pensamiento crítico ya que si solo nos centramos en aportar conocimientos científicos y tecnológicos se estará privando al estudiante de otra parcela del conocimiento no menos importante que es aquella encargada de lo intangible, del pensamiento en esencia.
No sé en tu instituto Mari Ángeles, pero la experiencia que tengo del mío es la de que al tratarse de una asignatura con conceptos muy complejos para esa edad, el estudiante medio terminaba en muchos casos por estudiarse el temario de memoria, y muy centrado en aprobar u obtener buena calificación en los exámenes y comentarios de texto. Quizá abordada desde otra perspectiva más práctica y participativa estimulase la curiosidad del alumno y sí que sería útil, pero encuadrada en el modelo de enseñanza actual, ésto no va a ocurrir a corto plazo.
Es por esto no la considero una gran pérdida en lo que al desarrollo del pensamiento abstracto del estudiante de Bachillerato se refiere, ya que, como he dicho, mi impresión es que para la mayoría de alumnos supone un esfuerzo únicamente memorístico. Sería interesante una asignatura que enseñara a los alumnos a pensar por si mismos con problemas de actualidad, pero me parece un tanto utópico tal colmo está la educación en estos momentos, cambiando con cada nuevo partido que llega al gobierno.
Por otro lado, creo que debería pontenciarse mucho más el manejo de nuevas tecnologías (hay gente que llega a la universidad sin saber usar correctamente una suit ofimática, y de programación ya ni hablemos) e idiomas, fundamentales hoy en día.
Comienzo el debate!!! Jajajaja me.considero taurina quizá porque lo he visto desde pequeña y me gusta el ambiente de la plaza.. Reconozco que hay muchas actividades relacionadas con el mundo del toro que no son respetuosas con el animal y que deben replantearse en una cultura diferente como la de hoy día. Desconozco si son.necesarias más personas cualificadas aunque la regulación y la educación nunca viene mal en.ningún campo… Eso sí sin dejar de invertir en otras materias que tienen más peso para la sociedad. Para finalizar, la mejor manera de mantener una especie no es crear un mundo a su alrededor como se ha hecho con el lince, ya que yo que vivo en medio rural se que una especie lo que necesita es alimento y un ambiente adecuado y no gastar millones en centros y personal para su protección que por desgracia es lo que se hace..
Espero que mi opinión sea constructiva y abra un debate al respecto 😉
En mi opinión, el error no está en que los alumnos consideren la filosofía como un entramado complejo del que solo pueden salir estudiando de memoria. El fallo, como dice Rafa, se encuentra en el propio sistema educativo. Ya desde la ESO se fomenta el estudiar de memoria el día antes del examen para sacar una buena nota. Es imposible entrenar el razonamiento deductivo y la lógica desde esta forma. Por otra parte, no creo que la filosofía deba ser tan farragosa de explicar. Un ejemplo es la novela «El mundo de Sofía», en el que las explicaciones de las teorías de los principales filósofos se realizan en torno a ejemplos cotidianos. ¿Qué el sistema educativo que tenemos es causante de que perder la filosofía no sea tan importante? Está claro que sí, pero eso no justifica que la quiten. Si continuamos por este camino, en 50 años tal vez encontremos una educación sin historia, filosofía o lengua y literatura, que, al fin y al cabo, son fundamentales para desarrollar un pensamiento crítico que escasea mucho hoy en día.