La alarma roja de la OMS
Pocas cosas en la vida merecen la pena hacerlas en caliente, sin embargo, cada vez pensamos menos antes de hablar, y para más inri lo que decimos llega antes al resto de nuestros congéneres. Basta con que una mañana te levantes enfadado con el mundo y decidas escribirlo, en caliente, en cualquier red social, para que todos tus amigos lo comenten y si es polémico se extienda como la pólvora tergiversándose lo que has dicho.
Algo así le ha ocurrido a la OMS, solo que tiene como “amigos” a millones de periodistas que mueren por una noticia fresca y por un titular que impacte más que un cartel de las Vegas, por no decir otro lugar, sin pensar en las consecuencias.
El pasado 26 de Octubre, la OMS emitió un comunicado en el que calificaba el consumo de carne roja como probablemente cancerígeno y el consumo de carne procesada como cancerígeno. Esta asociación, según dicho texto, se ha encontrado principalmente con el cáncer colorrectal y en menor medida con el cáncer de páncreas y el de próstata, tras la evaluación de más de 800 estudios por 22 expertos pertenecientes al CIIC (Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer) procedentes de 10 países distintos.
El famoso comunicado, además, indica que esta asociación guarda relación directa con la cantidad de carne procesada consumida, y se atreve a decir que el consumo de 50 gramos diarios de carne procesada aumenta un 18% el riesgo de padecer cáncer colorrectal. La organización redactó también un documento con preguntas y respuestas en el que intenta “aclararnos” qué nos vienen a decir con el comunicado.
Ante ingente cantidad de información no es difícil que nos atragantemos, y suframos una tremenda indigestión, llegando a vomitar titulares repulsivos, sensacionalistas y, porqué no, tontos con todas las letras. Para tal mal, los expertos recomiendan “masticar” lentamente los titulares consiguiendo una mejor digestión de la información, vayamos a ello:
Lo primero que deberíamos habernos planteado es, ¿ha dicho la OMS algo novedoso? Ante esta pregunta la respuesta es NO. La relación entre alimentación y cáncer y, de manera especial, entre alimentación y cáncer de colon se conoce desde hace muchos años y viene recogido tanto en grandes tratados de Medicina, como en cualquier folleto de la AECC que te encuentres en tu centro de salud, así como en la televisión, el «dios que todo lo sabe y que todo lo dice».
Diversos estudios científicos han recogido una asociación significativa entre la alimentación rica en grasas animales, la obesidad y el cáncer colorrectal y esto se explica por diversas causas:
- La grasa animal induce una proliferación en nuestro intestino de bacterias anaerobias lo cual puede favorecer una transformación de los ácidos biliares normales en carcinógenos.
- Por otro lado, la obesidad, ocasiona una resistencia a la acción de la insulina, una hormona fundamental en el metabolismo de los azúcares, la cual aumentará en sangre y facilitará el aumento de un factor de crecimiento celular que, finalmente, puede ayudar al crecimiento de la mucosa de nuestro intestino.
- También se conocía que hay ciertos compuestos derivados del procesamiento de la carne o los ahumados, como son los compuestos nitrogenados, que pueden lesionar la mucosa digestiva.
- Sin embargo, y a pesar de lo que todos creemos, no se ha demostrado que la dieta rica en fibra o el aporte extra de fibra en la dieta protejan de manera significativa frente al cáncer.
En este momento, ya no sabemos qué hacer, ¿lo estamos haciendo bien? ¿Hay algo claro al respecto?
Como solía decir mi profesor de Estadística hay tres tipos de mentiras: las mentiras piadosas, las mentiras intencionadas y, las peores, las mentiras estadísticas. Esto nos viene a decir que nada se puede asegurar con rotundidad, y mucho menos lo que nos dice un estudio estadístico. Si hay una ciencia menos exacta, esa es la Medicina, pues cada ser humano es un mundo. Lo que sí está claro, y lo puede sacar cualquiera observando a sus prójimos, es que una vida sana; con ejercicio regular, una dieta variada rica en vegetales, legumbres, cereales, con aporte casi diario de huevos y lácteos e ingesta moderada de carne, que también aporta nutrientes esenciales; es la mejor prevención para cualquier tipo de enfermedad.
Al respecto la AECC en su reciente vídeo «Esta mierda puede salvarte la vida» divulga un método de detección precoz del cáncer colorrectal que, siendo realistas, tampoco tenemos que seguir a pie juntillas, pero que no deja de ser didáctico.
Si todo esto ya se sabía, ¿Qué hay de nuevo? Posiblemente, lo más innovador es la clasificación de la carne roja como probablemente cancerígena (grupo 2 A) y carne procesada en el grupo 1 de carcinógenos siendo equiparada a sustancias como el tabaco o la contaminación ambiental. Considerar como cancerígena a la carne procesa, a pesar de los estudios que lo respaldan parece, a priori, bastante alarmista, pues el riesgo relativo encontrado es muy inferior al riesgo asociado al tabaco, además del hecho que supone comparar dos sustancias completamente diferentes, una medida en gramos y otra en cigarrillos.
Por otro lado, si leemos el documento que nos ofrecen, la OMS se lanza a vaticinar que “si se demostrara la asociación” la carne roja también sería cancerígena, lo cual sin haberse demostrado, parece más bien absurdo, venido de un ente de tal categoría.
También debemos tener en cuenta que no toda la carne procesada sufre el mismo tipo de procesamiento y que no es lo mismo un jamón ibérico de bellota, con otras propiedades adicionales, que una salchicha de Frankfurt del super de la esquina. Y esto, seamos sinceros, nos ha dolido. Ver el jamón entre los ejemplos de carne procesada, hizo saltar nuestro espíritu patrio y avispó nuestra imaginación con comentarios muy ocurrentes al respecto en la red.
No sabemos si este comunicado tendrá un impacto económico en la venta de carne roja o procesada en nuestro país, ni si realmente, y lo que es más importante, tendrá repercusión sobre la salud de las personas. Tampoco estoy segura de si te he aclarado algo, de lo que sí estoy segura es de que has salivado al ver el plato de jamón, y de que eso ni la OMS lo va a cambiar.
Fuentes:
- Rober J. Mayer. Cáncer del aparato digestivo. En: Barnes PJ., Longo DL, Fauci AS, et al, editores. Harrison principios de medicina interna. Vol 2. 18a ed. México: McGraw‐Hill; 2012. p. 764-776.
- Foto principal: www.flickr.com
- Foto cuerpo 1: www.flickr.com
- Foto cuerpo 2: www.flickr.com
- Página web OMS: www.who.int/es/
- www.who.int/features/qa/cancer-red-meat/es/
- www.who.int/mediacentre/news/statements/2015/processed-meat-cancer/es/
- Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer: http://www.iarc.fr/
- AECC: www.aecc.es/Investigacion/observatoriodelcancer/Estudiosrealizados/Documents/FactSheet_%20Alimentacion_Nov2010.pdf


